¿CONOCE USTED LO QUE RESPIRA CUANDO DUERME?

Competentes estudios han demostrado que el aire interior está entre dos y cincuenta veces más contaminado que el aire exterior. La exposición a contaminantes como el radón, el humo y los COV, incluido el formaldehído, es lo que respiran la mayoría de las personas en sus dormitorios cuando duermen y lo peor es que ignoran completamente lo que implican para su salud estos tóxicos.

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer y la Organización Mundial de la Salud han concluido que el 80% de todos los cánceres se atribuyen a factores ambientales, más que a factores genéticos. Los factores ambientales incluyen la exposición a sustancias químicas cancerígenas, muchas de las cuales se encuentran en productos domésticos comunes que normalmente se utilizan y almacenan en el hogar.

Las casas se están volviendo más eficientes energéticamente al construirse cada vez más herméticas. Estas casas energéticamente eficientes requieren menos energía para calentar y enfriar, pero pueden no ser la mejor receta para su salud. Estos edificios están diseñados para no dejar escapar el aire. Si no se planea una ventilación de aire fresco en el diseño del edificio, entonces el aire se vuelve viciado y puede saturarse con compuestos químicos que se desprenden de los elementos almacenados o materiales de construcción.

Desde Unidad Verde monitoreamos 24h la calidad de aire de un dormitorio, sirvan de ejemplo estos dos casos:

Joven de 18 años, con problemas al levantarse de fuerte cansancio y aturdimiento, dormía con puerta y ventana cerrada. Se detectó un nivel de CO2 de 3500 ppm a partir de las 3 de la mañana, cuando el nivel ideal no debería de superar las 600 ppm.

Señora 40 años, con diagnóstico de sensibilidad química y fibromialgia, que además descansa mal, sueño ligero y con molestias en la garganta, fatiga y eventualmente dolor de cabeza al levantarse. Se detectaron niveles de humedad por debajo del 30%, posible responsable de su irritación de garganta, la humedad relativa debe encontrarse entre el 40% y 60%, además de alcanzar los 1700 ppm de CO2 a partir de las 2 de la mañana, y altos niveles de COVs y formaldehído.

En ambos casos se mejoró la calidad del aire interior con la ventilación en el primer caso y en el segundo además de ventilar se añadió un sistema de purificación de aire por plasma fotocatalítico, que tiene la facultad de eliminar entre otros, COVs y formaldheído, consiguiendo en muy poco tiempo una mejora en la calidad del sueño muy clara en ambas situaciones, siendo este un factor clave para la recuperación del bienestar y la salud.

Por Julián Marín

Profesor del Experto Universitario en Arquitectura Consciente de la Universidad Europea del Atlántico.

Ceo y fundador de Unidad Verde. Empresa especializada en Investigación y Salud Ambiental.

Técnico especialista en Calidad de Ambiente Interior y en Prevención de Riesgos Laborales. Director Técnico de Hospital Verde del grupo Ondamédica.